El priista usó el caso del fiscal sudamericano para advertir que “toda autoridad debe rendir cuentas por sus decisiones” y explicó que por eso denunció en EU a los consejeros del INE que le prohibieron usar “narcopartido” y “narcopolíticos” para referirse a Morena.
CIUDAD DE MÉXICO (apro) .- Aunque no exista ningún vínculo entre un caso y el otro, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, advirtió que la destitución y posterior detención del fiscal boliviano Roger Mariaca debe sonar como “una fuerte llamada de atención” para los organismos electorales en México, y especialmente para los tres consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) que emitieron las medidas cautelares que le prohíben referirse a Morena como “narcopartido” o “narcopolíticos” en su propaganda electoral.
En una lógica retorcida, “Alito” Moreno hizo un paralelo entre ambos casos por la intervención de Estados Unidos, en un video que subió a sus redes sociales.
Análisis, contexto y hechos. Da clic y síguenos en Google Noticias
En el caso del fiscal boliviano, la administración estadunidense de Donald Trump ofreció su respaldo absoluto al gobierno de Rodrigo Paz en su maniobra, cuyas intenciones reales fueron muy cuestionados, dado que Mariaca estaba a cargo de la investigación contra el consultor político argentino Fernando Cerimedo, uno de los principales operadores de Trump en América Latina, quien laboraba tanto para Paz como para el argentino Javier Milei.
TAMBIÉN PUEDES LEER: El caso criminal que complica a los presidentes ultraderechistas de América Latina
Cerimedo fue detenido después de presuntamente organizar un atentado contra Nadia Beller, su expareja; a los cargos originales, de tentativa de femicidio, la fiscalía boliviana sumó dos imputaciones por enriquecimiento ilícito, mientras que la prensa está publicando audios que vinculan al asesor de la ultraderecha latinoamericana con el narcotráfico.
TAMBIÉN PUEDES LEER: Detienen a asesor argentino del presidente de Bolivia por ordenar asesinato de su expareja
En un primer momento, el gobierno de Trump canceló las visas del fiscal Mariaca y de su equipo de colaboradores, y días más tarde el gobierno de Paz lo destituyó y le imputó cargos de narcotráfico.
El caso del INE no tiene nada que ver. Está basado en una denuncia que Moreno presentó ante el Departamento de Estado contra los consejeros Arturo Castillo, Rita Bell López y Frida Gómez, a quienes acusó de aprobar medidas cautelares que lo censuraron y vulneraron “principios fundamentales de la democracia mexicana”. El Departamento de Estado no ha dado a conocer el estatus de la denuncia de Moreno, y tampoco ha mostrado señales de que ha tomado en serio al líder nacional del PRI.
TAMBIÉN PUEDES LEER: INE ordena a “Alito” Moreno y al PRI dejar de llamar “narcopartido” a Morena
“No estamos diciendo que se trate de los mismos hechos”, confesó Moreno, y agregó: “Estamos diciendo algo mucho más sencillo: ninguna autoridad debe asumirse intocable, y toda autoridad debe rendir cuentas por sus decisiones”.
Sus propias palabras sugieren que el dirigente nacional del PRI utilizó el caso de Bolivia como una nueva forma de amenazar a los consejeros electorales del INE, insinuando que sus decisiones podrían desencadenar represalias en Estados Unidos.


