El viaje terminó donde comenzó una parte importante de la historia: en Ensenada. Ernesto Ruffo Appel llegó este lunes 28 de septiembre a su domicilio en Baja California, después de un traslado de alrededor de 40 horas desde el Estado de México. Afuera de la vivienda lo esperaban familiares, amigos, vecinos y representantes de medios de comunicación.
El momento fue registrado y difundido por Guadalupe Acosta Naranjo, quien acompañó las imágenes con un mensaje breve que resumió el desenlace del traslado.
Ernesto Ruffo llegando a su domicilio en Ensenada”.
En otra publicación, Acosta Naranjo describió la escena.
Lo reciben su hija, familiares, amigas, amigos, sus vecinos y medios de comunicación”.
Y agregó:
El viaje duró alrededor de 40 horas”.
La llegada a casa significó el final del traslado, pero no del proceso penal que enfrenta el exgobernador de Baja California. Ruffo, de 74 años, continuará sujeto a prisión preventiva domiciliaria, por lo que su regreso a Ensenada no equivale a una absolución ni al cierre del expediente.
Siento una gran alegría y satisfacción, ya está en casa. Se pudo, se pudo, y dignos”, expresó Acosta Naranjo.
De El Altiplano a Ensenada
Ruffo había permanecido recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, desde julio. El 25 de septiembre, una autoridad judicial modificó la medida cautelar para que pudiera enfrentar el proceso desde su domicilio en Ensenada.
Al día siguiente, el exgobernador salió del penal bajo custodia y comenzó el traslado hacia Baja California. La operación incluyó protocolos médicos y vigilancia de autoridades federales.
La resolución establece que Ruffo debe permanecer en el domicilio autorizado y estar sujeto a vigilancia de la Guardia Nacional. También tiene prohibido salir del país y debe entregar su pasaporte y visa. En caso de una emergencia médica, puede abandonar temporalmente la vivienda para recibir atención, pero bajo custodia.
También existen restricciones relacionadas con el resto de los imputados y con la empresa vinculada a la investigación. De acuerdo con los reportes sobre la resolución judicial, Ruffo no puede acudir a las instalaciones de esa compañía ni mantener contacto con otros procesados.
Así, el cambio de escenario es importante, pero su situación jurídica continúa siendo la de una persona sujeta a prisión preventiva.
El expediente que llevó a Ruffo al penal
La historia judicial comenzó el 16 de julio, cuando Ruffo fue detenido en Ensenada en cumplimiento de una orden de aprehensión obtenida por la Fiscalía General de la República.
La investigación está relacionada con Ingemar, empresa de la que Ruffo es accionista y que la FGR vinculó con una estructura investigada por presunto contrabando de hidrocarburos.
Según la acusación presentada por la Fiscalía, el esquema habría utilizado diversas empresas para introducir combustible procedente de Estados Unidos a México mediante transporte ferroviario.
Uno de los datos centrales de la investigación es el volumen de hidrocarburos que, según la FGR, habría ingresado mediante ese mecanismo: 18 millones 225 mil 657 litros de gasolina y diésel distribuidos en 163 carrotanques.
La acusación sostiene que los volúmenes declarados ante las autoridades aduaneras eran inferiores a los realmente transportados, lo que habría permitido evadir contribuciones y controles asociados con la importación de hidrocarburos.
Estos señalamientos forman parte de la investigación y deberán ser acreditados dentro del proceso judicial; no constituyen por sí mismos una sentencia.
El rastro financiero de Ingemar
Otro de los componentes de la investigación está relacionado con los movimientos financieros atribuidos a Ingemar.
Información presentada por la FGR señala que entre junio de 2024 y julio de 2025 la empresa realizó transferencias nacionales e internacionales por 3 mil 75 millones 560 mil pesos, operaciones que la Fiscalía relaciona con recursos provenientes del presunto contrabando de combustible.
La investigación financiera es uno de los elementos que han dado mayor dimensión al expediente. Reportes basados en la carpeta de investigación señalan además operaciones a través de diversas cuentas y empresas relacionadas con el movimiento de recursos.
Ruffo ha rechazado las acusaciones. Su defensa ha sostenido que el exgobernador desconocía actividades ilícitas relacionadas con la compañía.
La diferencia entre una acusación y una condena resulta especialmente relevante en este punto: el proceso continúa abierto y corresponderá a las autoridades judiciales determinar la responsabilidad penal de los imputados.

Una prisión distinta, pero con restricciones
El cambio aprobado por la autoridad judicial modificó el lugar donde Ruffo cumple la prisión preventiva, no la existencia de la medida cautelar.
De esta manera, el exgobernador dejó el penal de máxima seguridad, pero su movilidad permanece limitada.
La resolución contempla vigilancia en el domicilio y controles de comunicación con las autoridades encargadas de supervisar la medida. Tampoco puede abandonar el país y existen restricciones para relacionarse con otros involucrados en la causa.
El cambio de medida estuvo relacionado, según los reportes sobre la audiencia, con su edad y las condiciones médicas acreditadas ante la autoridad judicial.


