En medio de las tensiones que amenazan con escalar la violencia armada en Medio Oriente, una guerra entre Rusia y Ucrania que se prolonga desde hace más de cuatro años y el proceso de sucesión en la Secretaría General que entra en su etapa decisiva, esta semana inicia en Nueva York la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, quien concluirá su mandato el último minuto de diciembre próximo, hizo un llamado a los países miembros a mantener la cooperación internacional como vía para enfrentar los principales desafíos de la humanidad.
Esta semana, los líderes de todo el mundo se reunirán en este salón de la Asamblea de las Naciones Unidas. Es mi última Asamblea General de la ONU como secretario general y mi mensaje es claro: necesitamos estar juntos para trabajar por la paz, la dignidad, la justicia y la humanidad”, señaló en un mensaje difundido este domingo.
Guterres sostuvo que únicamente mediante el diálogo, la cooperación internacional y la acción colectiva será posible avanzar hacia un mundo mejor.
“Solo con la cooperación internacional, el diálogo internacional, la cooperación y la acción colectiva podemos seguir construyendo un mundo mejor y nunca debemos rendirnos por lograrlo. No renunciaré a la lucha por un mundo mejor para todos”, afirmó.
Al encuentro anual, cuyo debate general comenzará el martes 22 de septiembre, está confirmada la asistencia de alrededor de 80 jefes de Estado y de Gobierno. Entre ellos se encuentran el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el mandatario francés, Emmanuel Macron; el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva; el argentino Javier Milei; el colombiano Abelardo de la Espriella y la venezolana Delcy Rodríguez.

Hasta ahora, México no ha confirmado la asistencia de la presidenta Claudia Sheinbaum ni la representación del canciller Roberto Velasco.
Entre los principales asuntos que serán abordados durante la Asamblea General se encuentran los conflictos geopolíticos, el desarme nuclear, la gobernanza de la inteligencia artificial, la preparación ante futuras pandemias, el cambio climático y la protección del medio ambiente.
A estos temas se suma el avance en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, así como el proceso de transición en la Secretaría General, debido a que esta Asamblea marca el tramo final del mandato de Guterres al frente de la organización.
La sucesión entra así en una fase crucial. Cinco candidaturas permanecen en la contienda para ocupar la Secretaría General, después de que este sábado la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, retirara su candidatura al no obtener respaldo suficiente en el tercer sondeo informal realizado el viernes por el Consejo de Seguridad.
El Consejo de Seguridad será la instancia encargada de recomendar a la Asamblea General el perfil que posteriormente deberá ser sometido a votación.
Tras anunciar su decisión, Bachelet afirmó que no se arrepiente de haber emprendido la búsqueda del cargo y destacó que su candidatura contribuyó a colocar en el debate internacional la necesidad de que la próxima secretaria general sea una mujer latinoamericana, independiente y comprometida con los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
No me arrepiento de haber emprendido este gran desafío; contribuimos a instalar en el debate global que la próxima secretaria debe ser una mujer de América Latina, una persona verdaderamente independiente y leal a los principios de la Carta de la organización y que los enarbole con rigor frente a los Estados, sin importar su tamaño o su poder”, declaró.
En el tercer sondeo, la también ex Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos obtuvo un voto a favor, 11 en contra y tres sin opinión.
Bachelet agradeció además a los presidentes de México y Brasil por el respaldo que le brindaron durante su aspiración.
Con su salida de la contienda, permanecen entre las candidaturas con mayor respaldo la costarricense Rebeca Grynspan, quien obtuvo nueve votos a favor, cinco en contra y uno sin opinión en el último sondeo; la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, con ocho votos a favor, seis en contra y uno sin opinión; y la ecuatoriana María Fernanda Espinosa.
La elección tendría además un componente histórico: de concretarse la llegada de alguna de las candidatas latinoamericanas, la ONU podría tener por primera vez en sus ocho décadas de existencia a una mujer al frente de la Secretaría General.
La siguiente ronda de consultas podría realizarse durante la Asamblea General. En el proceso tendrán un papel determinante los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido—, quienes cuentan con derecho de veto.
La lista de aspirantes también incluye al argentino Rafael Grossi, al diplomático ugandés Olara Otunnu y al expresidente de Senegal, Macky Sall.


