La Habana rechazó de manera categórica las acusaciones de Estados Unidos que la vinculan con una supuesta red criminal rusa dedicada a complots de asesinato en territorio norteamericano. El gobierno cubano calificó las versiones como “sin evidencias” y denunció que se trata de un intento de justificar la política de sanciones contra la isla.
Josefina Vidal, viceministra de Exteriores, afirmó en X que Washington “recurre a la calumnia sin fundamento alguno” al señalar a dos ciudadanos cubanos, que residen fuera del país, como parte de una investigación del FBI junto a un venezolano y dos rusos.
Pretenden vincular a Cuba con crímenes sin relación alguna con el país”, subrayó.
El Departamento de Estado estadounidense, bajo la Administración Trump, reiteró que Cuba representa una “amenaza persistente” y aseguró que busca desmantelar estas redes. Marco Rubio, secretario de Estado, ha insistido en que la isla constituye un riesgo para la seguridad nacional.
El expediente del FBI, presentado en Nueva York, acusa a cinco personas de reclutar estadounidenses para labores de vigilancia y asesinatos de disidentes rusos, además de planear ataques contra infraestructuras militares y civiles en países aliados de la OTAN y Ucrania.
Cuba respondió que Estados Unidos “construye un expediente fraudulento” para sostener la guerra económica y preparar una eventual agresión militar. Las tensiones bilaterales se intensifican en medio de la crisis energética y económica de la isla, agravada por sanciones y bloqueo petrolero.


