Piden quitar a priista de la presidencia de Comisión de Juventud tras altercado con Ávila

La diputada de Morena, María Teresa Ealy Díaz, presentó ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión un punto de acuerdo de urgente y obvia resolución para que se revise la permanencia de Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla al frente de la Comisión de Juventud de la Cámara de Diputados, tras el altercado que protagonizó con el vocero de la bancada morenista, Arturo Ávila.
El planteamiento busca que la Comisión Permanente condene los hechos de violencia registrados el miércoles durante los trabajos parlamentarios y se exhorte a la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) a valorar la sustitución de Gutiérrez Mancilla, para que el cargo sea ocupado por una persona cuya trayectoria y conducta sean congruentes con los principios de respeto, diálogo e institucionalidad.
Además, se busca exhortar a que se reafirme el compromiso del Congreso con el diálogo y la solución pacífica de las diferencias.
El llamado surge después del zafarrancho ocurrido en el Patio del Federalismo del Senado de la República, donde Gutiérrez Mancilla y Ávila se confrontaron verbalmente mientras se desarrollaba la sesión de la Comisión Permanente.
La presidencia de una comisión legislativa exige condiciones de respeto, civilidad y responsabilidad institucional, requisitos que, dijo, deben observarse con mayor rigor cuando se trata del órgano encargado de atender los asuntos relacionados con la juventud, sostuvo la morenista.
“Las juventudes observan cómo nos comportamos sus representantes. No podemos pedirles que rechacen la violencia, que dialoguen y que resuelvan sus diferencias por las vías institucionales mientras desde el propio Congreso normalizamos conductas que contradicen esos principios”, afirmó.
ReproducirLa propuesta cuenta con el respaldo de diversos legisladores de Morena, entre ellos el propio Arturo Ávila.
Según la diputada, el debate rebasa cualquier diferencia personal o partidista y se centra en la responsabilidad que implica encabezar un órgano legislativo.
“Esto no se trata de una disputa personal. Se trata de qué ejemplo queremos dar desde el Congreso a las juventudes de México”, señaló.
Ealy Díaz recalcó que su planteamiento no busca determinar responsabilidades jurídicas ni sustituir a las autoridades competentes, sino abrir una discusión sobre la idoneidad de quienes encabezan las comisiones ordinarias de la Cámara de Diputados.
Recordó que la Ley Orgánica del Congreso General establece que la integración de las comisiones debe considerar los antecedentes y la experiencia legislativa de quienes las presiden, por lo que el comportamiento de sus titulares también forma parte de la evaluación institucional.
“Una cosa es la libertad de expresión y otra muy distinta la violencia. Una cosa es la firmeza política y otra perder el control. Una cosa es debatir con intensidad y otra convertir la confrontación política en confrontación física”, añadió.
Además, llamó a elevar los estándares de conducta dentro del Congreso y garantizar que la Comisión de Juventud funcione como un espacio de diálogo y construcción de acuerdos.
“Las juventudes de México merecen una Comisión de Juventud que esté a la altura de ellas. Merecen representantes que hablen de futuro y que actúen con responsabilidad. La política puede ser firme sin ser violenta, y el Congreso debe ser el primero en demostrarlo”, concluyó.



