Internacional

Anthony Dugard, Carlos Cuesta y Jeremy Williams, serán ejecutados hoy en EU

Estados Unidos se prepara para una jornada excepcional de pena de muerte: tres presos tienen programada su ejecución este jueves en Tennessee, Oklahoma y Alabama, en un contexto marcado por el renovado impulso de la administración de Donald Trump para ampliar el uso del castigo capital.

La coincidencia de tres ejecuciones en un mismo día no es habitual. Según el Death Penalty Information Center, la última vez que Estados Unidos programó tres ejecuciones para una misma jornada fue en 2010.

El escenario vuelve a colocar a la pena capital en Estados Unidos en el centro del debate nacional, mientras el gobierno de Trump ha defendido una política de mayor aplicación de la pena de muerte para los delitos que considera más graves.

Anthony Darrell Dugard Hines, condenado en 1985

En Tennessee está prevista la ejecución de Anthony Darrell Dugard Hines, de 66 años. El preso fue condenado a muerte por el asesinato de una mujer ocurrido en 1985.

Hines lleva décadas en el corredor de la muerte. Su caso forma parte de una realidad característica del sistema estadounidense: algunos condenados permanecen durante años, e incluso décadas, en espera de que se agoten sus recursos judiciales antes de que el Estado ejecute la sentencia.

Carlos Cuesta-Rodríguez, condenado a muerte por un asesinato de 2003

En Oklahoma, el condenado Carlos Cuesta-Rodríguez, de 70 años, tiene programada su ejecución por un asesinato cometido en 2003.

Su caso se suma a la larga lista de condenas a muerte ejecutadas en Oklahoma, uno de los estados estadounidenses que mantiene la pena capital y que ha recurrido a distintos métodos de ejecución a lo largo de los años.

Jeremy Williams, sentenciado por violar y matar a una niña de cinco años

Alabama tiene prevista la ejecución de Jeremy Williams, de 42 años, condenado por la violación y asesinato de una niña de cinco años.

El caso se encuentra entre aquellos que el gobierno de Trump utiliza como referencia al defender una aplicación más amplia de la pena de muerte para los crímenes más graves y violentos.

La administración de Donald Trump ha buscado ampliar la aplicación de la pena de muerte para lo que define como los “crímenes más viles”. El endurecimiento de esta política coincide con un repunte de las ejecuciones en Estados Unidos.

En abril, el Departamento de Justicia propuso ampliar los métodos disponibles para ejecutar condenas a muerte, incluyendo el pelotón de fusilamiento, el gas y la electrocución.

El giro político resulta especialmente relevante porque Estados Unidos mantiene un sistema profundamente dividido sobre la pena capital. 23 de los 50 estados han abolido la pena de muerte, mientras que California, Oregón y Pensilvania mantienen moratorias sobre las ejecuciones.

Impulso de la administración de Donald Trump para ampliar el uso del castigo capital.
Impulso de la administración de Donald Trump para ampliar el uso del castigo capital.AFP

47 ejecuciones en 2025: la cifra más alta en más de una década

El número de ejecuciones también refleja el endurecimiento del castigo capital. En 2025 se realizaron 47 ejecuciones en Estados Unidos, la cifra anual más elevada desde 2009, cuando fueron ejecutados 52 presos.

Florida encabezó la lista con 19 ejecuciones, mientras que Alabama, Carolina del Sur y Texas registraron cinco cada uno.

La mayoría de las ejecuciones de 2025 se realizaron mediante inyección letal, con 39 casos. Sin embargo, también aumentó el uso de métodos alternativos.

Tres presos fueron ejecutados mediante pelotón de fusilamiento y otros cinco mediante hipoxia de nitrógeno, un procedimiento que provoca la muerte al privar de oxígeno al condenado mediante la administración de gas nitrógeno.

El uso de la hipoxia de nitrógeno ha generado una fuerte controversia internacional. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha denunciado este método como un castigo cruel e inhumano.

El debate no se limita a la existencia de la pena de muerte. También abarca los métodos empleados para ejecutarla, las condiciones de los condenados durante su permanencia en el corredor de la muerte y el tiempo transcurrido entre la sentencia y la ejecución.

Articulos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button
Coahuila Hoy We would like to show you notifications for the latest news and updates.
Dismiss
Allow Notifications