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Viajar al examen, reto económico para aspirantes; prueba de control en la UNAM

Para algunos aspirantes, presentar el examen de control de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) implica conseguir fondos para viajar, pedir permiso en el trabajo o incluso volver a gastar después de haber perdido dinero en etapas anteriores del proceso.

La universidad citó a 58 mil 783 aspirantes al examen de control presencial; de ellos, cinco mil 215 fueron asignados a sedes fuera de la capital, como León, Oaxaca y Tijuana.

El costo y la logística son tales que hay quienes ya decidieron no acudir, mientras que otros todavía hacen cuentas para saber si podrán presentarse.

Por ejemplo, Luis, quien busca entrar a la UNAM para estudiar psicología como segunda carrera, obtuvo 105 aciertos en la prueba virtual, 20 por encima del mínimo de 85. Él ya perdió dos mil 200 pesos en un vuelo a la Ciudad de México, para acudir a la entrega de documentos, pues el vuelo no pudo ser reprogramado, y ahora debe viajar cuatro horas a León para presentar la prueba de control.

También hay jóvenes que ya habían viajado a la Ciudad de México, pagado hospedaje e incluso rentado un departamento cerca de la escuela que les habían asignado para cumplir con etapas que después fueron pausadas.

Pese a ello, la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) estableció que no presentarse al examen implica la cancelación del registro y que no se permiten cambios de sede.

Aspirantes enfrentan gastos de viaje y viáticos para repetir prueba de la UNAM

Miles de jóvenes fuera de la capital, y del mismo Valle de México, fueron citados en estados como Guanajuato, Oaxaca y Baja California para el examen de control presencial.

La crisis del examen de admisión de la UNAM ya tiene una nueva factura: para algunos aspirantes que viven fuera de la capital, volver a presentar la prueba significa conseguir dinero para viajar, pedir permiso en el trabajo o incluso volver a gastar después de haber perdido dinero en etapas anteriores del proceso.

El costo y la logística son tales que hay quienes ya decidieron no acudir, mientras que otros todavía hacen cuentas para saber si podrán presentarse.

Luis, de 26 años, vive en Guadalajara y trabaja en el área de finanzas. Busca entrar a la UNAM para estudiar una segunda carrera, Psicología en SUAyED. Obtuvo 105 aciertos, 20 por encima del mínimo de 85.

La Universidad lo citó en León, Guanajuato, el 13 de agosto a la una de la tarde para presentar su examen de control.

Para llegar tendrá que hacer un viaje de unas cuatro horas y pagar entre 800 y mil pesos de autobús. También tendrá que pedir permiso en su trabajo y conseguir quién cubra las clases de finanzas personales que imparte por las tardes.

Pero Luis ya pagó una vez por este proceso.

Había comprado un vuelo redondo a la Ciudad de México por 2 mil 200 pesos para acudir a la entrega de documentos. Tres días antes de esa fecha, la UNAM suspendió la etapa.

El boleto no pudo ser reprogramado.

“Se perdió definitivamente ese dinero”, relató.

Ahora tendrá que volver a gastar para poder presentar el examen.

Pero Luis no es el único. Hay jóvenes que ya habían viajado a la Ciudad de México, pagado hospedaje e incluso rentado un departamento cerca de la escuela que les habían asignado para cumplir con etapas que después fueron pausadas.

El problema, para algunos, no es volver a presentar el examen. Es cuánto cuesta llegar a él.

Casos en el Valle de México

Leslie tiene 18 años y su historia demuestra que ni siquiera hace falta vivir fuera del Valle de México para terminar enfrentando el problema.

Vive en Ecatepec, Estado de México, pero la UNAM la citó en León.

Presentó para Comunicación y Periodismo en FES Aragón y obtuvo 78 aciertos. Fue convocada al examen de control y cuando abrió su cita encontró que tendría que viajar a Guanajuato.

“Me mandaron a una sede muchísimo más lejos del estado donde yo vivo”, contó.

Su examen es el 13 de agosto a las 17:00 horas.

Con ayuda de su familia podría conseguir el dinero para viajar, pero no tiene quién pueda llevarla. Ya solicitó un cambio de sede por correo y asegura que no recibió respuesta.

Ahora todavía analiza si acudirá.

Se supone que es una segunda oportunidad, pero no todos tenemos ni el tiempo ni el dinero para viajar en estos momentos a otro estado”, dijo.

Leslie ya tiene un lugar en la UAM para estudiar Ciencias de la Comunicación. La UNAM era una segunda oportunidad que ahora tiene que medir también en términos de costo y logística.

Miles enfrentarán el examen fuera de la capital

La UNAM convocó a 58 mil 783 aspirantes al examen de control presencial.

De ellos, 53 mil 568 fueron citados en Ciudad de México; 2 mil 777 en León, mil 920 en Oaxaca y 518 en Tijuana.

En total, 5 mil 215 aspirantes fueron asignados a sedes fuera de la capital.

La dimensión nacional del ingreso a la Universidad tampoco es nueva.

El estudio Anhelo y realidad: ingreso y desempeño estudiantil en la UNAM documentó que en el concurso de 2020, de 248 mil 122 solicitudes, 14.8 por ciento correspondió a bachilleratos ubicados en el resto de las entidades federativas y el extranjero, mientras 42.6 por ciento correspondió a Ciudad de México y otro 42.6 por ciento al Estado de México.

Es decir, la UNAM recibe desde hace años una demanda que rebasa al Valle de México.

Ahora, para los aspirantes que viven lejos de la sede que les fue asignada, esa dimensión nacional tiene un costo concreto.

Sin opción de cambio

La DGAE estableció que no presentarse al examen implica la cancelación del registro y que no se permiten cambios de sede.

Así que Luis tendrá que organizar trabajo, clases y transporte para llegar a León.

Leslie tendrá que decidir si consigue la manera de llegar desde Ecatepec.

Y otros aspirantes que ya habían pagado vuelos, hospedaje o rentas para acudir a etapas anteriores tendrán que volver a hacer cuentas.

La UNAM llamó al examen presencial una medida de control para dar certeza al proceso.

Para algunos aspirantes, sin embargo, la nueva prueba viene acompañada de una cuenta que ellos no provocaron.

Y para no perder su lugar, tendrán que pagarla.

LA UNAM PUEDE CONTACTAR A EXCÉLSIOR

La identidad y los datos de contacto de Mateo y su familia se mantienen bajo reserva a petición de ellos.

Si la Universidad Nacional Autónoma de México desea aportar información, aclarar algún punto sobre el caso o establecer contacto con la familia, puede hacerlo a través de la subdirectora editorial Fabiola Guarneros, al correo fabiola.guarneros@gimm.com.mx o fabiguarneros@hotmail.com.

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