La historia de Ángel Reyna Martínez, el pequeño de 9 años que conmovió a toda una comunidad con su fortaleza y amor por la vida, llegó a su fin este mediodía, cuando su corazón dejó de latir tras una dura batalla contra la leucemia linfoblástica aguda.
Ángel fue diagnosticado a los 7 años, y desde entonces su vida y la de su familia dio un giro completo. La enfermedad avanzó con rapidez, A pesar de los pronósticos reservados de los médicos en el hospital materno infantil de Saltillo, Ángel se aferró a la vida, enfrentando siempre con una gran valentía cada tratamiento y cada recaída.
En octubre del 2024, su madre Johana Reyna Martínez compartía con entereza la realidad: su hijo ya se encontraba en cuidados paliativos, sin esperanza médica de recuperación. “Solo nos queda esperar y hacerlo con amor”, decía entonces.
Esa misma fecha fue testigo de un momento muy especial: Ángel pudo regresar a casa para celebrar su cumpleaños número 9, esto rodeado de muchas personas que de una u otra forma le hicieron saber todo el cariño que le tenían.
Tras su fallecimiento, su madre pidió el apoyo de la comunidad para poder trasladar el cuerpo de su hijo desde Saltillo hasta San Juan de Sabinas, donde será despedido por familiares y amigos.
La familia Reyna Martínez enfrentó enormes desafíos económicos durante esta lucha, al no contar con seguridad social y tener que permanecer en Saltillo por más de tres años para que Ángel recibiera atención médica.


